La Reina de la Nueva Era
Por MARK OPPENHEIMER
Publicado: 4 de Mayo de 2008
LOUISE HAY ES UNA DE LAS AUTORAS MEJOR VENDIDAS DE LA HISTORIA, y ninguna de las mujeres que han vendido mas – como J. K. Rowling, Danielle Steel y Bárbara Cartland — poseen un imperio editorial. Ellas no cambiaron el panorama espiritual de América y varios de sus aliados Occidentales. Ellas no quedaron embarazadas a los 15 años y no carecen de un titulo secundario. Pueden haber sido (dependiendo del gusto de cada uno) escritoras mas finas, y mujeres mas ricas, pero seria difícil discutir que ninguna fue mas interesante que Louise Hay.

Fotografía por Michele Asselin
La Reina de la Nueva Era (18 de Mayo de 2008)
En ningún evento, ninguna de ellas nunca toco mi brazo tan estrechamente.
A finales de Febrero, Hay me saludo en la puerta de su pequeña casa de fin de semana de un barrio nuevo en las afueras de San Diego, tomando mis bíceps mas bien sensualmente, luego me llevo a través del umbral, enganchando su brazo en el mío como si yo fuera su acompañante y me hizo entrar. Sentí que estábamos juntos en una conspiración que podría terminar en travesura. Ella tiene 81 años, flaca, rubia y exuberante: la tía vieja que va a la última moda más que la abuela sensata. Me llevo a través de la casa hasta la puerta de atrás al patio para mirar la vista de la Laguna Batiquitos — solo en ese momento me soltó el brazo — y me llevo por el costado para ver su jardín orgánico, donde tiene plantado brócoli, repollitos de Bruselas y un árbol de lima. Una vez que volvimos adentro me sentó en su mesa de comedor de vidrio, me dio una botella plástica de agua mineral e insistió en que le podía preguntar cualquier cosa, lo que quería.
A través de la siguiente hora y media, Hay me contó la historia que ya es familiar para decenas de millones de sus dedicados lectores. Ella nació en Los Ángeles de una madre con mala suerte que pronto se casó con el brutal padrastro de Louise. Había violencia dentro de la casa y afuera: cuando tenía alrededor de 5 años, Louise fue violada por un vecino. Diez años después dejo el secundario, quedó embarazada y, el día que cumplió los 16, dio su beba recién nacida en adopción. Se mudó a Chicago, trabajó en lugares sin importancia y en 1950 se fue a New York, donde se puso un nombre nuevo — ella no se llama ni Louise ni Hay — y fue, para citar “Ud. Puede Sanar Su Vida”, el libro que en 1984 la hizo rica y famosa, “suficientemente afortunada para convertirse en una modelo de alta costura,” desfilando para Bill Blass, Oleg Cassini y Pauline Trigère. En 1954 se casó con un hombre de negocios Ingles Andrew Hay, con quien “viajó por el mundo, conoció gente de la realeza y también ceno en la Casa Blanca.”
Creando después de 14 años de matrimonio Andrew Hay la dejó por otra mujer, Louise estaba deshecha. Pero pronto encontró su camino hacia la casa de la calle 48 — aun esta allí — de la Primera Iglesia de la Ciencia Religiosa, una de los tantos grupos de principios de siglo XX que anunciaron el poder transformativo de los pensamientos. “Allí escuché a alguien decir, ‘Si estas dispuesto a cambiar tu forma de pensar, puedes cambiar tu vida,’ ” Hay me dijo. “Me quedé boquiabierta. Dije, ‘¿De verdad?’ Y yo, que nunca había sido estudiante, me convertí en una ávida lectora.” Lo que ella leía eran tratados metafísicos de los autores de la era de 1920 como Frances Scovel Shinn, que decía que el pensamiento positivo podía cambiar las circunstancias materiales de la gente, y el fundador de la Ciencia Religiosa Ernest Holmes, que enseño que el pensamiento positivo podía sanar el cuerpo. A principios de los 70’s Hay se convirtió en practicante de la Ciencia Religiosa, guiando a las personas en “afirmaciones” habladas para curar sus enfermedades. Ella se hizo popular como instructora de talleres, y pronto se movió mas allá de la Ciencia Religiosa, estudiando Meditación Trascendental con Maharishi Mahesh Yogi en su universidad en Fairfield, Iowa.
En 1977 o 1978 — no puede recordar cual — Hay descubrió que tenia cáncer cervical, y concluyo que su causa era su falta de voluntad para dejar ir el resentimiento por el abuso y la violación de su niñez. Ella se rehusó a un tratamiento medico, dijo, y con un régimen de perdón, terapia, nutrición, reflexologia y enemas ocasionales, ella afirma que se deshizo del cáncer ella sola. Hay, dice, no hay doctor de ese momento que pueda confirmar esta historia improbable — “¡Fue hacé muchos años!” — pero ella jura que es verdad.
En 1976, Hay escribió un pequeño panfleto, que muy pronto paso a llamarse “Sana Tu Cuerpo.” Incluía lo que se convirtió en su famosa lista: una lista de diferentes dolencias y sus “probables” causas metafísicas. Por ejemplo, Hay afirmaría, una causa probable de la enfermedad de Alzheimer es “un deseo de dejar el planeta. La inhabilidad de enfrentar la vida tal como es.” Una causa probable de “sangrado anorrectal” es “bronca y frustración.” Una causa probable de la lepra es “inhabilidad para manejar la vida”. Por 1984, Hay había incluído su lista de “Sana Tu Cuerpo” en su libro “Ud. Puede Sanar Su Vida,” que también contenía afirmaciones tales como “es esencial que paremos de preocuparnos por el dinero y paremos de resentirnos ante nuestras facturas.” Comenzó a guiar grupos de contención para gente que había contraído H.I.V. o SIDA. Su “Hay Ride” creció de unas pocas personas que se confortaban unos a otros en su living a cientos de hombres en un gran salón en West Hollywood. Ella se hizo famosa por su trabajo con pacientes con SIDA y fue invitada a aparecer en “El Show de Oprah Winfrey” y “Donahue” en la misma semana, en Marzo de 1988. “Ud. Puede Sanar Su Vida” inmediatamente apareció en la lista de mejor vendidos del New York Times. Más de 35 millones de copias están impresas ahora alrededor del mundo.
Hay House, la compañía que fundo en 1987 para publicitar sus libros, pronto comenzó a publicar otros autores de la Nueva Era y de autoayuda. Hoy la compañía produce libros, CDs, calendarios y mazos de tarjetas de muchos de los titanes del público en general que las librerías ahora llaman “Mente/Cuerpo/Espíritu,” una categoría que incluye la literatura de psíquicos/intuitivos, terapia angélica, pensamiento positivo, Nuevo Pensamiento, terapia del agua y oradores motivacionales. Wayne Dyer, Suze Orman, Deepak Chopra, Marianne Williamson, Sylvia Browne y Doreen Virtue son todos clientes de Hay House. El año pasado, Hay House — que es propiedad de Louise Hay y el presidente de la compañía, Reid Tracy, 45 — vendió 6.3 millones de productos, ganando $100 millones, 8% de los cuales fueron ganancias.
Aunque puedes no saberlo, vivís en el mundo de Louise Hay. ¿Sos un hombre de raza negra que piensa que los psíquicos son estupideces pero leen las afirmaciones de Tavis Smiley? Hay House tiene un sello especial solo para Smiley. ¿Sos un esnob que odia la TV que ocasionalmente se digna a mirar PBS (Televisión Publica de Estados Unidos)? La campaña para recaudar fondos que Hay House ha producido para Wayne (“Inspiración: Tu Ultimo LLamado”) Dyer ha ayudado a recaudar mas de $100 millones para la televisión publica — ellos son uno de las herramientas mas exitosas para recaudar fondos de PBS.
El anuncio de los finalistas de los Premios de Libros Nacionales no significa nada en Hay House. Los ciento y pico de empleados de la oficina central de Hay House ubicados en Carlsbad, California, no son los chicos y chicas de las editoriales de Nueva York. Ellos no hablan de la ficción de moda mientras garronean comida en las fiestas de libros después del trabajo. Sino que son estudiantes brillantes de hambre espiritual, un síntoma de modernidad que, junto con el petróleo y la guerra y el sexo, pueden ser uno de los mejores modelos de negocio de todos. Por todos los libros y cintas y tarjetas que Hay House ya ha vendido, el hambre parece no estar en peligro de poder ser saciado.
SIN LA EPIDEMIA DEL SIDA, Hay House no existiría. Louise Hay sería otra líder de talleres llevando predominantemente mujeres blancas de mediana edad a retiros donde recitarían afirmaciones, pequeñas declaraciones para hacer realidad una realidad nueva y deseada. (Los ejemplos incluyen “Ahora creo un trabajo nuevo maravilloso” y “Vivo en el espacio perfecto”) Hay cientos de estos líderes de talleres y autores, sus seminarios tienen los avisos en las publicaciones New Age (Nueva Era), en Internet y en las pizarras de anuncios en los negocios de alimentos naturales y en los estudios de yoga. La mayoría de ellos nunca se vuelve rico. Como el aspirante a orador motivacional representado por Greg Kinnear en “Little Miss Sunshine,” ellos trabajan un circuito menor, tratando de desarrollar una profesión y quizás conseguir un contrato para escribir un libro. El SIDA le dio a Louise Hay una profesión.
Hay se mudó a Los Ángeles alrededor de 1980 y comenzó atendiendo clientes particulares dando consejo spiritual “Tenía varios hombres homosexuales en mi consultorio”, me dijo Hay. “Un día, uno de ellos me llamó y me dijo, ‘Louise, pensás que podrías comenzar un grupo para hombres homosexuales con SIDA? Unos cuantos hombres vinieron a cenar una noche, y yo dije: ‘No tengo idea de lo que vamos a hacer, pero si sé lo que no vamos a hacer. No vamos a jugar a ‘¿No es horrible esto?’. Así que hablamos e hicimos afirmaciones y finalizamos con una canción. Al día siguiente, uno de ellos me llamo y me dijo, ‘Anoche fue la primera noche que dormí en tres meses’. La siguiente semana había 90 hombres, y prono alguien nos dio un espacio en un gimnasio en West Hollywood. Nos reunimos durante dos años, pero superamos el gimnasio en un mes y medio”. La ciudad de West Hollywood le dio al Hay Ride, en cuanto se enteraron, un lugar más grande. “Enseguida había 850 personas cada miércoles a la noche. Venían madres, y siempre que una madre venia la recibíamos con un aplauso de pie, porque muchas madres no le hablaban a sus hijos”. Sus ojos se llenaban de lágrimas perceptiblemente. “Los padres casi nunca venían — ellos no podían perdonar”. Hay a menudo presidía en los funerales de estos hombres. “¿Quien mas lo iba a hacer?” me pregunto. “Las religiones no los iban a tocar”
O, más bien, las religiones tradicionales no lo harían. La Ciencia Religiosa de Hay es un ejemplo de lo que la erudita Catherine L. Albanese llama religión metafísica, una tradición que comenzó a expandirse en América en la mitad del siglo 19. “Como metafísica,” Albanese escribe en “Una República de Mente y Espíritu,” “la religión da vuelta la experiencia de la ‘mente’ de un individuo (en vez del ‘corazón’, como en el evangelismo)”. La religión metafísica incluye intuición o trabajo psíquico, clarividencia y canalizar figuras de otros mundos o formas de ellas han sido popularizadas en, por ejemplo, la Ciencia Cristiana, donde su fundadora, Mary Baker Eddy, dijo que le permitía a la gente curar sus enfermedades con la oración, y libros como “El Poder del Pensamiento Positivo” de el pastor Norman Vincent Peale. Todo lo que ellos tienen en común — la Ciencia Cristiana; su prima la Ciencia Religiosa; el mega vendedor de 1952 Peale; y los vendedores contemporáneos como “El Secreto” de Rhonda Byrne — son una convicción de que pensando apropiadamente, mas que una fe religiosa o devoción, es la clave para el poder metafísico.
La religión metafísica ha pasado frecuentemente una brecha donde la medicina occidental y la religión occidental no irían o no podrían ir. Cuando le pregunte al Rev. Wade Adkisson, el pastor actual de la vieja Iglesia de la Ciencia Religiosa de Hay, por como una iglesia nueva en los años 30 atrajo a la gente, el dijo: “En ese momento el mundo medico era muy básico. Un medico traía con él dos cosas: una botella de whisky y un cuchillo. Entonces la gente buscaba métodos alternativos de sanacion” Por supuesto, Adkisson dice que el cree en esos métodos alternativos de sanacion. Si, como el dice, “el cáncer es meramente la figura externa de el estado emocional de uno”, entonces puede ser curado con la oración. Pero el también admite que por publicitar que la mente cura en los años 30, ayudo a que la medicina tradicional estuviera tan empobrecida.
Así que fue en los 80, mientras la crisis del SIDA explotaba, se presentaban necesidades médicas desencontradas. David Kessler, que escribió “Sobre el Duelo y el Duelar” con Elisabeth Kübler-Ross, recuerda que cuando era un joven empleado de un asilo muchas veces dirigía el Hay Ride cuando Louise estaba fuera de la ciudad. “Cuando miro hacia atrás,” dice, “eran tiempos de tanta desesperación para mucha gente. Ese fue también uno de esos momentos en la historia cuando el mundo medico no tiene mucho para ofrecer. . . . yo creía estrictamente en la medicina occidental. Pero en aquel mundo de proveer servicio a estas personas moribundas, nuestros modelos simplemente no estaban trabajando para esta población. . . . Los dejaban morir al final de un pasillo de hospital. Su comida era dejada del lado de afuera de la puerta. No había muchos felpudos de bienvenida en ningún lado. Y decir que ella tenía un felpudo de bienvenida seria quedarse corto”
Marianne Williamson, cuyo libro de 1992 “Regreso al Amor” es ahora una biblia de la Nueva Era, también desarrollo una carrera temprana entre los pacientes de SIDA en Los Ángeles, y la conocía a Hay. “El SIDA introdujo una situación donde, en aquel momento, la medicina occidental ‘jugaba a las cartas y no le tocaba nada’ ’” dice Williamson. “Esto no le hizo decir a la gente, ‘Me voy a casa a morir’; hizo que la gente buscara otros modelos”
El ministerio de Hay giro alrededor de la gran balanza de las sesiones-encuentro. Hay escuchaba y enseñaba mientras los hombres hablaban de sus miedos. Cantaron canciones. Hicieron el “trabajo del espejo”, mirando a sus propios reflejos y ofreciendo palabras de perdón y coraje, dejando ir la culpa, sobrellevando la desesperación. “Me senté en este grupo con 500 muchachos,” recuerda Daniel Peralta, que asistió por primera vez a un Hay Ride en 1986 y ahora es un amigo intimo de Hay. “Comenzaron a cantar esta canción: ‘Cerrar puertas, abrir puertas’ Era increíble. Fue la primera vez que estaba en una habitación con tantos hombres y no era un bar gay”
¿Realmente toda esa positividad salva vidas? Hay dice que ella curo su propio cáncer, y dice que los pensamientos pueden repeler cualquier tipo de enfermedad, pero de acuerdo con Kessler nunca prometió que el SIDA iba a irse. “Yo escuche en esa época,” dice Kessler, “algunas personas que decían que ella podría estar ofreciendo falsas esperanzas o una cura que no esta allí. Así que decidí ir y ver lo que esta señora estaba haciendo. . . . quede impresionada. Ella era tan clara: ‘Yo no estoy aquí para curar a nadie o ayudar a nadie o hacer nada’ . . . Ella decía que si había o no una sanacion, dependía de cada uno, y la sanacion podía no ser del cuerpo”
Pero mientras Hay pudo haber dado rodeos sobre si el pensamiento positivo podía curar el SIDA, en sus escritos se mantuvo inflexible sobre estos pensamientos — no solo la conducta sexual — podía ayudar a causarlo. “Enfermedad venérea,” escribe Hay en “Usted Puede Sanar Su Vida,” usando su excéntrica ortografía, “es casi siempre culpa sexual. Viene de un sentimiento, a menudo inconsciente, que no esta bien expresarnos sexualmente. Un portador de una enfermedad venérea puede tener varias parejas, pero solo aquellos que sus sistemas inmunitarios mentales y físicos estén débiles serán susceptibles a ella” Y esa debilidad mental puede ser auto-aversión, odiar la propia apariencia o solo miedo a envejecer.
En persona e impreso, Hay menciona estas causas solo para restarles importancia: “De ninguna manera estoy tratando de crearle culpa a nadie”; “esta es una época para la sanacion, para satisfacernos, no para condenarnos” Pero ella no puede escapar a su propia lógica: si nuestros pensamientos crean nuestras circunstancias, entonces estamos siempre, al final, culpando. Cuando le pregunte si, dado que los pensamientos de las personas son responsables por sus condiciones, las victimas del genocidio podrían ser culpadas por sus propias muertes, ella dijo: “Yo probablemente no se los hubiera dicho a ellos. No voy por ahí haciendo sentir a la gente mal. No es lo que busco” Presione mas duro: ¿Cree ella que ellos son culpables? “Si, pienso que hay mucha cuestión kármica que sucede, vidas pasadas” Entonces, pregunte, ¿Con una situación como el Holocausto, las victimas podrían haber sido un grupo desafortunado de almas que merecían lo que obtuvieron por su conducta en vidas pasadas? “Si, puede funcionar de esa manera,” dijo Hay. “Pero esa es solo mi opinión”
El interés de Hay ha ido más allá de los hombres gay: hoy la mayoría de sus fans son mujeres, a menudo en la mediana edad y escapando de pasados dolorosos o simplemente encarando los desafíos de la vida. Hay es como las sufrientes divas trágicas de antes, Maria Callas o Judy Garland, digamos, pero con un final mucho más feliz: La Scala con un final de la MGM. Ella vive modestamente, considerando su riqueza, y el Rolls-Royce que manejo hasta hacé cinco años atrás podría parecer para sus fans algo que ella se gano y que se merece, un poco de lujo comprado con sudor y lagrimas. Su diaria existencia ahora es un modelo de serenidad de conciencia terrestre: ella pinta y cocina y cuida el jardín, y viaja entre su departamento del centro y su casa de fin de semana en un auto Smart económico a gas, “¡el numero 47 vendido en San Diego!” me dijo con orgullo. Ella ha tenido novios desde su divorcio, pero no hay nadie especial ahora, y eso le cae muy bien. Hay cosas que no tiene — ella no tiene familia inmediata, y ella nunca tuvo otro hijo. Pero ella no se queda en lo que esta perdido y se desliza a través de sus días en un almohadón de afirmaciones positivas. El cáncer desapareció; los momentos feos desaparecieron. Las almas se reencarnaron, por lo tanto la muerte no es algo que temer. Una vez ella sufrió; ahora no. Ella tiene un rol de modelo, prueba de que los dolores no tienen que perpetuarse.
Pero una actitud no es un plan de negocios. Hay House no lo fue, en el comienzo, muy bien llevado. Los empleados eran principalmente “gente que conocía,” dice Hay, “un amigo, o alguien que aparecía, o alguien que quería trabajar para Louise Hay. Algunos eran estudiantes en las clases que yo enseñaba” El personal era un culto de personalidad, solamente admiradores que estaban muy felices de hacer envíos para la Reina Louise. Y por un tiempo, la oficina estaba en un mal vecindario y las finanzas eran una desprolijidad — los empleados mas viejos hablan de los primeros años como el Lejano Oeste, un tiempo que no podía perdurar aun si ellos hubiesen querido. Mientras tanto, editores de larga data, como Harper San Francisco y Tarcher/Putnam, estaban viendo el potencial en la Nueva Era e invertían considerablemente. Hay House podría haber fracasado rápidamente, o haber sido vendida, sin la visión de Reid Tracy, que se unió a la compañía como contador en 1988 y se convirtió en presidente en 1998. El invirtió su propio dinero, también, y ahora es propietario del 35% de la compañía; el es el único accionista además de la misma Louise Hay, y todos en Hay House, incluyendo su fundadora, consideran a Tracy el verdadero líder.
En un campo atestado de visionarios (e intuitivos, psíquicos y terapeutas de Ángeles), Tracy tuvo una fuerte reivindicación de verdadera clarividencia. El se dio cuenta más de 10 años atrás que la mayoría del dinero de la Nueva Era estaba en hacer artículos más que en libros: mazos de cartas, cintas de audio y calendarios diarios. Los autores más importantes como Wayne Dyer y Marianne Williamson, quienes vinieron primero a Hay House solo para los productos complementarios, mas tarde abandonaron a las casas de gran envergadura para también hacer sus libros con Hay House.
Cada producto ayuda a conducir las ventas de los otros productos, haciendo que los autores de Hay House sean menos dependientes que la mayoría a los caprichos de los editores de revisión de libros y los compradores para los hipermercados. “El viejo modelo de recorrido de libros, con autores parando en 10 Barnes & Nobles, eso es todo lo que estos otros editores saber hacer” dice Nancy Levin, la directora de eventos de Hay House. “A menudo pienso: ¿Cuando lo van a entender? Random House, Simon & Schuster. ¿Cuándo lo van a entender? Nosotros tenemos una programación para nuestros autores que ningún otro tiene”
Esta plataforma es, sobre todo, literal. Los autores de Hay House aparecen sobre el escenario, en frente de los lectores, a menudo. Un escritor de ficción razonablemente exitoso podría vender 10,000 copias de una novela pero atraer solo a 10 personas a una cadena de librerías para una lectura. La audiencia de Hay House es diferente. Ellos no solo quieren leer los libros de Sylvia Browne, o verla hacienda lecturas psíquicas en un programa de entrevistas. Ellos quieren verla en vivo. Lo mismo pasa con las conferencias de Wayne Dyer sobre las propiedades místicas del Tao Te Ching: los lectores quieren el libro y quieren verlo también en persona.
Así que mientras que es difícil imaginar un programa guiado de, por ejemplo, historiadores publicados por Simon & Schuster, Hay House regularmente organiza grandes grupos de eventos para su personal. El pasado Mayo, asistí al I Can Do It! Las Vegas, un encuentro de cuatro días en el centro de conferencias adyacente al casino Venetian. Entre pausas para comprar en el shopping interno (Kenneth Cole, Burberry, Movado), comer en el restaurante Wolfgang Puck o mirar los turistas del ferry de gondoleros cantantes de opera en los canales internos, enjambres de mujeres sumergiéndose adentro y afuera de las grandes entradas y en las habitaciones pequeñas de los seminarios del complejo de conferencias del Venetian, donde 30 de los autores mas importantes de Hay House estaban dando sus conferencias. Con el boleto completo con todo incluido de $450, los asistentes — de los cuales había 7,200 — pude disfrutar seminarios con, entre muchos otros, los psíquicos Sonia Choquette, John Holland y Sylvia Browne; la clarividente y “terapeuta de Ángeles” Doreen Virtue; el sanador holístico Darren Weissman; y el “renombrado Japonés investigador del agua Masaru Emoto,” quien presento su “novedosa investigación de cómo las moléculas de agua responden a los pensamientos y las emociones humanas”
El mensaje entre líneas de Hay House, el poder metafísico de nuestras mentes para mejorar nuestras vidas, es aparente en otra parte de “la programación”, Hay House Radio. La estación de radio solo por Internet, comenzó en 2005, ofrece 30 horas a la semana de programas de radio originales de una hora presentados por los autores de Hay House. “Hasta lo que yo se, somos la única editorial en hacer radio en vivo los cinco días a la semana” Summer McStravick, la directora de programación, dice. “Otros graban para bajar a mp3”
McStravick, que estudió literatura inglesa en la Universidad de California, San Diego, es autora y conductora de radio también, y ella insistió que la radio por Internet ha probado ser una herramienta de publicidad muy poderosa. Su libro, “Flowdreaming,” la base para su programa de radio del mismo nombre, ha vendido “por lo menos 15,000 copias,” en parte, ella dice, porque los oyentes que se conectan para otro autor se quedan para escuchar su programa también. “Nadie se hubiese enterado de ‘Flowdreaming’ sin ésto, pero ahora lo tienen en todo el mundo,” dice. “Y eso paso con todos los programas de nuestros autores. Ahora cuando vienen a la ciudad a hacer un seminario, la gente quiere ir”
Los autores de Hay House hacen estos seminarios una y otra vez, con horarios de viaje agotadores. Nancy Levin, la directora de eventos, estuvo en gira con un autor u otro 200 días el año pasado. John Holland estuvo de gira 23 semanas el año pasado, Sonia Choquette 19 semanas. Esther y Jerry Hicks están de gira todo el tiempo: ellos viven en su micro de giras. En los eventos, la parafernalia de los oradores está agotada. Doreen Virtue, por ejemplo, es conocida menos por sus libros que por sus mazos de cartas de Ángeles “cartas oráculo” que pueden ser usadas como una herramienta de adivinación. (Hay House ha vendido ocho millones de mazos de cartas de Doreen Virtue, en 12 idiomas) En el evento I Can Do It! en Las Vegas, el piso de ventas comprende no solo la concesión de Hay House sino también de docenas de comerciantes independientes, ojos de cristales, piedras, joyería y “ropa de odaliscas” Hay House ha creado entusiasmo por tantos autores dispares no solo por identificar una audiencia unificada sino también creando una. Los diferentes movimientos de la Nueva Era han tenido vagas afinidades de 100 años a esta parte; los descendientes del Nuevo Pensamiento, teosofía y otros movimientos metafísicos son hoy primos lejanos, pero primos al fin. Hay House esta conduciendo reuniones de familia regulares, ayudando a renovar los lazos entre los parientes. “¿Interesados en comprar nuestro libro sobre el poder psíquico?” ellos dicen. “Entonces tenemos un libro de medicina holística para usted también”
La famosa lista de pensamientos negativos que causan enfermedades de Louise Hay se ha expandido con el tiempo. La lista original, por ejemplo, no da las causas para el síndrome de túnel carpiano o para la celulitis, pero en la edición de 1999 de “Ud, Puede Sanar Su Vida” si (la bronca es la causa de ambas). Fui curioso en que tipo de investigación Hay hace antes de agregar nuevos títulos a su lista. “Parece que hice mi mejor canalización en la computadora” me dijo. “La gente me escribía cartas: ‘¿Que sobre esto?’ ‘¿Que sobre aquello?’ Yo solo tipeaba y lo enviaba y las personas me escribían de vuelta y me decían, “¿Cómo supiste?”
Esa técnica — una vez fue llamada canalizar, aunque el termino se cayo dado que la Nueva Era se hizo mas popular — es aun favorita en la familia de Hay House. Wayne Dyer ha escrito 33 libros dejando que su lapicera lo guiara. “Los escribí a mano y sin renglones” dice, “y los escribí simplemente dejándolo salir. Yo conozco de la escritura automática. No se de donde viene. . . . yo soy solo un instrumento, y continua fluyendo”
Hay House tiene una relación complicada con las credenciales del campo académico. La literatura de la compañía nunca se olvida de mencionar los doctorados de Wayne Dyer o Joan Borysenko, ni los títulos de medicina logrados por Christiane Northrup, David Hawkins y Mona Lisa Schulz.
Por otro lado, nada podría ser peor para un escritor como Wayne Dyer que sugerir que sus conocimientos derivan solo las últimas investigaciones académicas. Una premisa mayor de la sabiduría de Hay House es que ésto puede ser recogido por cualquiera con el tiempo y deseo de conectarse a otros niveles de realidad. Y una premisa menor es que el aprendizaje occidental tradicional, como el reglamentado por las universidades que otorgan títulos elaborados, es lamentablemente incompleto, a veces perjudicial, y deben ser complementados por otras formas de conocimiento. La sabiduría de Hay House es que lo que Wayne Dyer consigue cuando se libera de su doctorado; es lo que sus lectores podrían tener incluso adentro de ellos aun si ellos nunca habrían tenido el tiempo, el dinero o la inclinación para adquirir un doctorado.
Esta ambivalencia sobre el tema de las credenciales se resguarda en una ambivalencia sobre lo que la mayoría de nosotros llamaría verdad. Nadie en Hay House, incluyendo a la fundadora, dice que ellos aprueban todo lo que cada autor escribe. Le pregunte a Louise Hay si a ella le gustaba el trabajó de Doreen Virtue, y su respuesta fue muy contundente: “La gente la ama,” exclamo. ¿Que hay de la psíquica de TV Sylvia Browne? “Ahora no me preguntes eso,” Hay contestó. “Ella es una de nuestras autoras mas populares.”
Pero hay criterios. Por cada psíquico que publica y promociona Hay House, hay muchos otros a quienes no acepta. Reid Tracy conoce a su audiencia. El es uno de ellos. Antes de venir a Hay House el no leyó ningún libro como los que ahora publica, pero hoy es la figura central en la cultura de la Nueva Era. “Mi mejor amigo de todos ellos es Wayne Dyer,” dice Tracy. “Hablo con él probablemente todos los días.” (Dyer le devuelve el favor, y dobla la apuesta: “Reid is mi mejor amigo en el mundo. Hablamos 4 o 5 veces por dia.”) Tracy sabe que no cualquier libro simplemente se leerá como una auténtica guía psíquica, digamos, u ofreciendo “secretos de energía” validos. Cuando Esther y Jerry Hicks escriben, en varios libros totalmente populares, sobre la “inteligencia infinita” ellos canalizan desde “los seres que se llaman Abraham,” los lectores los acompañan, pero esos mismos lectores pueden ser escépticos sin piedad de otros canalizadores.
Hay modas en la literatura de la Nueva Era, también, y Tracy hace lo mejor para anticiparse. El dice que la auto ayuda para la gente joven podría ser la próxima frontera, y así alentó a Wayne Dyer a escribir una serie de libros ilustrados para niños (fueron escritos con la esposa de Tracy, Kristina). Para los adolescentes, Tracy esta desarrollando un libro con los Atraedores de Jóvenes, como Matthew Ashdown y Brad Morris se llaman a si mismos. Morris nació en 1984, y Ashdown en 1978, y ellos combinan un vigor de juventud incontenible cuando alientan a sus audiencias a “¡manifestar grandezas!” Cuando Hay House no esta adelante de la curva, esta cerca por detrás. La auto ayuda financiera es la moda, Suze Orman publica sus libros con otra compañía, entonces Hay House contrató a Ben Stein (que apareció en “El Dia Libre de Ferris Bueller” y escribe una columna sobre dinero para el New York Times del Domingo) para co-escribir “¡Si, Tu Puedes Sobrecargar Tu Cartera!” Llenos de dinero, Hay House puede ahora atraer autores con anticipos que compiten con los de las casas más grandes. Las sumas varían, dice Tracy, desde $10,000 a $1.5 millón dólares. “Hemos dado probablemente 5 o 6 anticipos por encima de un millón” — una suma extraordinaria. Que Hay House pueda ya pagar estos precios ayuda a explicar porque Tracy ha rechazado los bancos inversores que, dice él, se han acercado a él de parte de las casas editoras mas grandes esperando para hacer una compra. “Y,” agrega, “lo hacemos por mas que solo el dinero.”
Por 18 años, hasta que contrato un redactor de adquisiciones en 2007, Tracy selecciono todo el material que la casa público, hasta 100 libros y cintas al año en los últimos tiempos. Y mientras que sus empleados están impresionados por su ojo para el talento, ellos son algo del talento que el eligió mejor. Su equipo entiende claramente este material. Christy Salinas, que comenzó en el departamento de diseño de Hay House en 1994, uso afirmaciones para encontrar su trabajó. “Me encanto una cinta de Louise llamada ‘Como Amarte a Ti Mismo.’ . . . la escuche todos los días por tres semanas, y me cambio la vida totalmente.” Salinas y una amiga comenzaron a hacer caminatas todos los días a la hora del almuerzo, y repetían una afirmación: “Ahora manifestamos un lugar donde trabajamos juntas en un ambiente positivo y hacemos mas dinero del que pensamos que alguna vez seria posible.” Unos pocos meses después, a Salinas le ofrecieron un trabajó en Hay House, y su amiga pronto la siguió. “Manifestamos totalmente ésto,” dice Salinas, “y aprendimos a hacerlo de Louise. Nunca supe que simplemente podías manifestar lo que querías y se convertiría en verdad.”
Al final, el testeo de un autor de Hay House no es lo que la compañía puede probar, sino cuantas personas dicen que ellos lo han ayudado. Los autores se ganan sus credenciales a través de los testimonios. Summer McStravick, la directora de la radio Hay House, no tenia una graduación de medica o científica antes de llegar a su teoría de “Flowdreaming” (Soñando con fluir), a la que llamo una “nueva forma poderosa, fácil y efectiva de manifestar cualquier cosa que quieras — tanto si es mucho dinero, alivio de la ansiedad, la perfecta relación romántica.” Pero su libro se vendió bien y su programa de radio tiene oyentes. Hay, parece ser, gente en el mundo que cree que “Flowdreaming” (Soñando con fluir) los ha ayudado a lograr sus metas.
Y nosotros sabemos que esas personas existen porque han comprador su libro. Es un mundo maravilloso, este mundo en el cual, para citar a Reid Tracy, “quien decide” que autores son expertos son “las personas que leen sus libros.” La validez es conferida por las ventas, y las ventas son ganadas por la intuitiva, conectada y sabia — validación. Louise Hay es de esta manera una mujer sabia por los años, porque 35 millones de lectores literalmente no pueden estar equivocados. ¿Es lógico este artículo? Si, pero los lectores de Hay lo prefieren a la lógica de los expertos quienes, por todos sus avances científicos extraordinarios, aun no han encontrado la forma de hacer a cada uno saludable y feliz. “Puedes ir a Harvard y tener 10 doctorados y escribir un libro y que nadie lo lea, entonces no habrás ayudado a la gente,” dice Tracy. “Pero por derecho hemos vendido por encima de 40 millones de productos en los EE. UU hasta ahora, y pensamos mucho en esas personas que han sido ayudadas. Escuchas a las personas acercarse a nuestros autores, y la forma en que les agradecen, te das cuenta de que han sido ayudados.”
En los eventos I Can Do It!, cuando Hay firma sus libros, se para detrás de un pulpito; cuando le pregunte por que permanecía parada por horas hasta el final, firmando cientos de copias parada, ella se sorprendió que yo se lo preguntara. “Porque,” dijo, “ellos todos quieren abrazarme.”
Mark Oppenheimer es coordinador del Yale Journalism Initiative y editor del The New Haven Review. El finalmente escribió para la revista sobre el filosofo Antony Flew y entrevista de la convención religiosa.